Mamá, ando con Ray

Mamá, ando con Ray

No es lo mismo descargar con Ray Fernández en el Diablo Tun Tún, que escucharlo en un disco, aunque cante las mismas, las mismiticas canciones que cada jueves atraen en masa a gente con dedos de frente a la peña trovadoresca más alegre de Cuba...

   Aún así, Ray es tan, pero tan bueno, que hasta en MP3 (ups) uno lo goza, y forma lo suyo con este villareño asentado en La Habana (#Respect), que sin creerse cosas es profeta de una tribu urbana conocida como los tuntuneros.

ray.jpg

   Primero nos llegó su Lucha tu Yuca del Alamar Express; luego lo vacilamos con Entre la piedra y el sueño, grabado en vivo en el Centro Hispanoamericano de Cultura; después lo escuchamos "más producido" en Paciencia; y nos subimos a su buque bucanero en El Conciertosky, filmado en sus dominios de la Casa de la Música de Miramar, en 2014. Y ahora se nos aparece con Mamá, ando contento (Egrem, 2017).

   La periodista Diana Ferreiro, tuntunera irredenta, nos describe el fenómeno: "Ray Fernández no cabe en un disco. Ni en dos. Por muy bien producido y mezclado que esté el álbum. Por certera que sea la selección y la interpretación de las canciones. Por sugerente que sea el diseño". Y está clara.

   Me recuerda a otro cúmbila común, el expresivo Fernando Becquer, que no hay silla escolar que lo aguante cuando blande la guitarra y le advierte a Lulú que no se haga la fea que al final, "él es más feo que tú". Poco convencionales, sin poses cultas, aunque cultos sean, alegres y cercanos... Inconmesurables y contagiosos. Grandes.

   La nueva aventura fonográfica de Ray incluye, además de la mencionada mamadera jubilosa, los temas Hormigón armado, No quiero verte así, Bolero negro, Artistaje, El Ausente (sentido tributo al Blado más Blado de los Zamora) y un himno de sus presentaciones: Al que fuma, bebe y canta… (se le jode la garganta).

   No digo más: consígalo y... ande conténtese...

Advertisement
Catalogo de arte