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Pestano, un mar de luces e islas de sombras

Pestano, un mar de luces e islas de sombras

El nombre de Ariel Pestano, olvidado por un tiempo, salió a escena en los últimos días con el anuncio de su retiro oficial y el hecho mismo, y alguna entrevista de prensa, en la cual, según su estilo, llamó a la polémica.Recuerdo al otrora catcher en sus años de juvenil -o cuasi- cuando defendió los colores del imparable Villa Clara de Pedro Jova.

Ariel PestanoIncluso, mantengo fresco en la memoria aquella carrera que anotó ante Industriales, para decidir, tras un texas de Michel Perdomo.

También tengo fresco el cuadrangular ante el Matanzas de Víctor Mesa para darle otro triunfo a Villa Clara muchos años después. Fue un batazo espectacular, aunque el rival era de menos monta y los tiempos muy diferentes.

Entre un momento y otro pasaron muchos años. Y el jovencito, tal vez simpático, dio paso a un jugador totalmente diferente: a veces agrio, a veces antipático hasta para sus propios seguidores, pero casi siempre muy efectivo.

Durante un par de décadas sentó cátedra detrás del home. Su accionar y sus números lo  catapultaron a la cima entre todos los receptores que pasaron por las llamadas Series Nacionales, y entre los mejores de su generación en cualquier liga, incluidas las de Estados Unidos.

Algunos inspiraban más respeto bate en mano, como Pedro Luis Rodríguez o Pedro Medina. Y otros fueron -tal vez- más elegantes, como Juan Castro. Pero Pestano fue la conjunción de un receptor muy bueno con los arreos con un bateador efectivo, y a veces muy oportuno.

Ariel PestanoAdemás, sobresalió por su longevidad y por un físico portentoso, que le permitió jugar apenas sin lesiones, año tras año, torneo tras torneo, en los cuales ofreció una cátedra del trabajo de un receptor.

No me gustan las comparaciones, porque todas las ligas no son iguales y todos los tiempos tampoco, pero él fue a la receptoría lo que Omar Linares a la tercera base, Víctor Mesa al jardín central, o Luis Giraldo Casanova al derecho.

En el deporte todos tenemos íconos diferentes y aunque tal vez Ariel Pestano pase a la historia como ídolo de unos pocos, la mayoría coincide en que se doctoró detrás del home, con una tesis impecable.

Eso sí, no todo fue bueno en su accionar y ahora me vienen a la memoria unas palabras de Pito Abreu cuando el Mundial de Europa en 2009, cuando me confesó como "muy difícil jugar con Pestano, porque no hace equipo y se cree por encima de todos".

Algunos dirán que el béisbol es el más individual de los deportes colectivos, pero, igual, siempre hay que poner un granito de arena por el buen estado del grupo. Y Ariel, muchas veces, en lugar de poner uno, quitaba muchos.Claro, no todos somos perfectos y con Pestano se vale mirar la luz y olvidar las sombras, como en casi todo.

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