Telenovelas cubanas: ¿Género en desgracia?

Telenovelas cubanas: ¿Género en desgracia?

A pesar del constante consumo de series foráneas, a las 9 de la noche los hogares cubanos siguen paralizándose  para disfrutar de uno de los espacios más importantes dentro de la programación dramatizada de la televisión: la telenovela.

Investigaciones sociales respaldan esta afirmación, pues aseguran que los productos de ese género realizados en el país gozan de mayor preferencia por encima de propuestas procedentes  de otras naciones.

Proyectos de intercambio entre los realizadores y los públicos como ComunicarTV, arrojaron un sin número de problemas en estos materiales. Ante esta situación, surge una interrogante: ¿Qué tipo de telenovela debe hacerse ahora mismo para la televisión cubana?La investigadora Magda González, asegura que algunas personas se equivocan considerar al melodrama como la respuesta a los problemas con el género.

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“Ahora mismo yo me pregunto si el público cubano soportaría que en una telenovela de nuestro país pasara lo que sucede en Imperio, de origen brasileño: un hombre haciéndose pasar por muerto o una actriz sustituida por otra.”

Por su parte, Freddy Domínguez, guionista de “La Cara oculta de la luna”, declaró que queda mucho camino por recorrer para llegar a la telenovela que el público espera y necesita.

“Creo que uno de los problemas más serios detectados en las últimas producciones de este tipo es que intentando reflejar la realidad olvidamos el principal propósito de las mismas. Se necesitan los ganchos, los resortes y los códigos típicos del género. No es dejar de innovar, pero los televidentes todavía disfrutan las historias de amor y los finales felices. ”

Latidos compartidos  constituye uno de los ejemplos actuales que resultaron  bien acogidos por la crítica y tuvieron altos niveles de teleaudiencia.

Sol-De-Batey.jpgSu directora, Consuelo Ramírez, señala que a pesar de los problemas económicos del sistema productivo de la televisión, el secreto de una buena telenovela está en su guión.

“Tuve la suerte de que llegara a mis manos un guión escrito por tres jóvenes (Amílcar Salati, Gabriela Reboledo y Yunior García) muy bien diseñado. El mismo abarcaba esferas bastante diversas de la sociedad. Hicimos un trabajo sumamente serio en dramaturgia para lograr un equilibrio en todo el proyecto.”

Sin embargo, a pesar de las carencias, grandes telenovelas y personajes han marcado a numerosas generaciones de cubanos.Para el actor Enrique Molina, la caracterización de Silvestre Cañizo le trajo muchos problemas y satisfacciones.

“El personaje tenía un problema en el ojo y no había recursos para hacer esa transformación. Por eso se me ocurrió consultar con la maquillista y utilizamos pegamento para crear ese efecto. Al durar 10 meses el rodaje de Tierra Brava tuve un estafilococo dorado durante dos años. Sin embargo, cuando retransmiten la novela, las personas se me acercan a la calle me felicitan y vuelven a verla como si fuera la primera vez.”

Sería ilusorio pensar que las telenovelas cubanas pueden competir con materiales extranjeros y compararse o pretender ser una réplica de aquellas que se realizan en Brasil, Colombia o México. El factor económico condiciona cualquier producción y por supuesto, las nacionales siempre están en desventaja.

Pero sus realizadores sí tienen la opción de crearlas desde el contexto cubano, reflejando los problemas de la realidad de su público, ver cómo el ser humano crece, se desarrolla y logra la felicidad. La justificación para fallar en el intento de conseguir ese fin no debe hallarse en las limitaciones ni carencias.

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