CubaPLUS Magazine

El Cafetal Buenavista, historia y naturaleza a la carta

Carola Nieves
05 Feb 2024
El Cafetal Buenavista, historia y naturaleza a la carta

De una buena vez la historia y la naturaleza se dan la mano para contarnos sobre un mundo fascinante, el de las haciendas cafetaleras cubanas, y ofrecernos el disfrute pleno de un entorno silvestre lleno de verdor y belleza.

El Cafetal Buenavista, historia y naturaleza a la cartaSe trata del centro turístico que es el restaurante y mirador instalado en lo que fueran las ruinas del cafetal Buenavista, enclavado a 1,5 kilómetros de la Puerta de las Delicias, en áreas de la comunidad y  proyecto ecológico cultural nombrado Las Terrazas, floreciente en la Sierra del Rosario, provincia de Artemisa.

No puede negarse que un acucioso trabajo de restauración ha devuelto lustre a instalaciones consideradas el cafetal más antiguo de Cuba, aunque cimientos y algunos espacios muy antiguos sobrevivieron hasta hoy desde su tiempo.

Datado en el año 1801, integró un conjunto de haciendas similares fundados por emigrantes franceses, provenientes de la Vecina Haití, que entre los años 1790 y principios del siglo XIX huyeron de la Revolución de la pequeña nación y buscaron refugio en el archipiélago cubano.

De ese primer cafetal llamado con justicia Buenavista, por su privilegiada ubicación geográfica, sorprenden todavía al visitante su notable tajona, una suerte de molino de piedra que se utilizaba para extraer el grano de café de las cáscaras. Impactan los antiguos barracones o habitáculos donde se confinaban, en condiciones malsanas y, a las dotaciones de esclavos para gozar de su efímero descanso.

El Cafetal Buenavista, historia y naturaleza a la cartaAquellos infelices, obligados por el látigo y otros métodos crueles a trabajar sin descanso convirtieron a la mayoría de las haciendas cafetaleras en centros muy productivos y bellos jardines, de gran riqueza, bajo la dirección de avezados tecnólogos franceses y experimentados agricultores.

No cabe duda de que el Buenavista fue una empresa muy lucrativa, aunque luego el negocio cafetalero en grande pasara del occidente a las montañas orientales de la isla, mientras avanzaba el siglo.

En un viaje de ensueño desde el pasado al presente, hoy día se puede visitar al Buenavista para disfrutar de los deliciosos platos de la gastronomía regional que ofrece como restaurante campestre, que sabe presumir de su linaje y leyenda.

Las vistas y el paisaje a su alrededor son espectaculares, y todo hace vivir a los excursionistas momentos muy gratos, conociendo de naturaleza y arqueología, de cultura popular y la hospitalidad de los pobladores de la campiña cubana.

Hay que destacar que su vínculo con el hermoso poblado de Las Terrazas, ensancha las posibilidades de disfrute. El paisaje serrano, cubierto de bosques de diferentes especies de árboles maderables y frutales, sus bonitas viviendas e instalaciones culturales y recreativas, hablan de un entorno socio económico en plena armonía entre los humanos y la naturaleza.

Por supuesto que tal resultado no es casual, sino fruto de la conciencia, la educación y la ejecución de múltiples programas en un lugar donde antaño, hace mucho tiempo, el hombre maltrató a la vida natural.

Los habitantes de esa zona sienten el orgullo de mostrar a los viajeros los resultados de su cambio y de su nueva vida.

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