De las Casas del Chocolate que puedan existir en Cuba, la de la ciudad primada de Baracoa tiene el encanto singular de estar asentada en la mayor región agrícola cosechadora del fruto del cacao, del cual se obtiene allí mismo en una industria modernizada la estrella de las golosinas que tanto placer causa a los paladares de los humanos desde su más tierna infancia.
Baracoa que es una tierra feraz y muy agreste y hermosa, seduce no solo por su historia, cultura y naturaleza sin igual, también por saber endulzar la vida de cualquiera al tiempo que comparte la leyenda de la influencia del fruto sudamericano, muy apreciado por los aztecas, en el oriente de este país.
La Casa del Chocolate o del Cacao, como también la nombran algunos, fue inaugurada el 13 de agosto del 2006, dedicada a expender la dulce bebida del chocolate frío o caliente, junto a otras golosinas acompañantes y a una suerte de crema espesa, de intenso sabor llamada chorote, muy típica de la región nororiental de Cuba.
Con la creación del popular establecimiento, los lugareños vieron cumplir un sueño largamente esperado, pues ese producto ha estado muy vinculado a la vida de aquella comunidad agraria, sitio donde en el pasado se asentaron comunidades de aborígenes que fueron los primeros pobladores de la isla.
Con la colonización española la siembra y reproducción intensiva de los árboles de cacao se extendió por las montañas de la zona, muy ligada al fomento de plantaciones cafetaleras florecientes y se desarrolló toda una cultura y técnicas muy productivas de esa industria.
Dotado de solo 10 mesas con 4 sillas cada una, es un sitio muy concurrido. Sus suministros provienen de la cercana Empresa de Derivados del Cacao, una fábrica muy estimada pues fue inaugurada por el mítico Comandante Ernesto Che Guevara, en abril de 1963.
Esa industria entrega divisas necesarias al desarrollo local, y entre sus surtidos figuran la manteca y el licor de cacao, la cocoa micropulverizada, bombones sólidos, rellenos y bañados, todos fabricados manualmente y entre los que descuella el Rita Montaner (popular artista cubana ya fallecida), mezclado con leche y maní troceado caramelizado.
Hoy por hoy Baracoa se precia de contar con las mayores plantaciones de cacao del país. Con una larga tradición y saberes notables en ese giro, tanto desde el punto de vista artesanal y popular, como en el fomento de la industria chocolatera, la Casa del Chocolate de Baracoa tiene asegurada una existencia larga y feliz, aunque no esté exenta de dificultades.