Una suerte de memorial de múltiples resonancias es para cubanos y visitantes extranjeros el Conjunto histórico de Birán, creado a partir de la casa natal del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, lugar donde pasara su niñez más temprana junto a sus padres y hermanos.
Ubicado en el muy hermoso enclave rural de Birán, perteneciente al municipio Cueto, hoy subordinado a la nororiental provincia de Holguín, ese complejo en el presente va más allá de la casa de la familia Castro Ruz, fundada por el padre de origen gallego, Ángel Castro Argiz, y por su madre cubana y pinareña, Lina Ruz.
Al contemplar el amplio entorno, donde el propietario de aquella eficiente hacienda ejerció una notable y benefactora influencia, el patriarca de la familia, formada por el emigrante, compró ese terreno en 1915 y bautizó con el nombre de Manaca su primera finca.
Con una extensión de 26 hectáreas, el conjunto tiene dos de éstas dedicadas a las instalaciones, en tanto otras 8 están sembradas de cítricos y el resto está cubierto de floresta, pasto verde o contienen áreas de autoconsumo.
El paisaje circundante es dominado por las alturas de la Sierra de Nipe, una planicie de tierra roja dotada de hermosos pinares y quedan cercanas la nueva comunidad de Birán y los poblados de Marcané y Cueto.
Los terrenos son fértiles, ricos en recursos forestales, habitados por biodiversa fauna, y de muy rica composición mineral.
Atendiendo a la voluntad expresada por Ángel Castro, en 1995 se decide trasladar a la antigua hacienda la bóveda funeraria familiar, lugar donde hoy reposan los restos de los padres, abuelos maternos de la familia Castro Ruz.
Al triunfo de la Revolución Fidel cumple su promesa de eliminar los latifundios, mediante la primera y segunda ley de Reforma Agraria.
La propiedad de su padre no estuvo exenta de los rigores de esa legislación que hacía tanta justicia al campesino humilde de los campos de todo el territorio nacional.
Muerto su padre desde 1956, la familia encabezada por la madre entregó las tierras correspondientes al patrimonio de la nación, lo cual derivó a la desintegración del antiguo batey “Birán Castro” en la finca Manacas, para dar origen a un programa más amplio de construcciones de viviendas, escuelas, centros de salud, que beneficia a todos los moradores del entorno.
En 1970 surge la comunidad de Birán, de más de 200 viviendas confortables y se funda el plan especial ganadero 6 de agosto, en gran parte de las que fueron del patriarca familiar.
Abierto al público desde el 2 de noviembre de 2002, ese complejo histórico garantiza la preservación de sus inmuebles, así como de la colección de 1 175 objetos que atesora.
Declarado Monumento Nacional, admiran sus 11 instalaciones representativas de la arquitectura vernácula en madera: entre estas la casa natal de los Castro – Ruz, segunda casa familiar, casa de la abuela, hotel, escuela y casa del maestro, taller de mecánica y carretas, valla de gallos, carnicería, correo y telégrafos y cinco bohíos de haitianos y un barracón.