Situada en una superficie llana de la provincia de Santiago de Cuba, pródiga en montañas, colinas y valles de la Sierra Maestra, la Laguna de Baconao extiende su espejo de agua con serenidad y belleza, invitando a la contemplación y al solaz.
Baconao es un punto geográfico que incluye una hermosa playa, un rico ecosistema natural y las confortables instalaciones de un complejo turístico hotelero, de renombre nacional, en una seductora zona del Caribe cubano donde también se gestiona la adecuada explotación, con fines de conservación y protección, de la naturaleza.
Muchas leyendas y mitos que hablan sobre los más antiguos pobladores de Cuba, sobre todo los aborígenes de la cultura agroalfarera taína, añaden un interés cultural a las visitas que pueden hacer viajeros foráneos a ese precioso enclave. El origen de la palabra Baconao es uno de esos mitos...
En el extremo suroriental de la isla grande, esta laguna tiene la peculiaridad de estar separada del litoral por una suerte de cordón creado parcialmente por los arrecifes coralinos allí establecidos en su majestad y colorido.
De acuerdo con los científicos se trata de una formación de excepcional riqueza biológica, sin embargo muy frágil, pues es vulnerable sobre todo a las sequías y a las alteraciones en la salinidad y temperatura de las aguas, muy cálidas en aquellos lares.
Gracias a su existencia, empero, ese tipo de lagunas sirven de estaciones de paso fundamentales para las aves migratorias, así como hábitats de endemismos vegetales y animales como anfibios, peces, reptiles y pequeños mamíferos.
Siendo componentes jóvenes, a escala geológica, y puede ser que efímeros de los ecosistemas, las lagunas y la mayor parte de los lagos, pueden existir solo pocas semanas o meses, o hasta -, a varios cientos de años, las más duraderas.
La interacción de la Laguna de Baconao con su medio produce un área de notable belleza paisajística, dominado por el contraste del agua y las montañas.
Para los excursionistas hay ofertas de paseos en botes, bicicletas acuáticas y condiciones para la práctica de la pesca deportiva de agua dulce.
Para los interesados en la historia y la etnología es de interés visitar la recreación de una antigua aldea taína, donde se exhiben elementos de la forma de vida de los aborígenes de origen sudamericano (arahuacos), pobladores del archipiélago desde antes de la llegada de Cristóbal Colón.
La flora cubana exhibe sus galas alrededor del espejo de agua, con los macizos arbóreos típicos de los bosques de montaña tropicales y costeros, pródigos en pinares y arbustos secos. En la Reserva de Baconao se han reportado 1 800 especies vegetales identificadas, las cuales tienen un alto potencial para su uso en la medicina, en la alimentación, industrias y ceremoniales religiosos.