Considerada por excelencia uno de los mejores y más bellos destinos del Caribe, Cuba tiene además del famoso turismo de Sol y Playa una naturaleza digna de conocer, con paisajes asombrosos, diversidad de flora y fauna y endemismo a gran escala.
Es importante saber que en Cuba, de acuerdo con informaciones oficiales, existen actualmente 230 Áreas Protegidas, Reservas Naturales (4), Parques Nacionales (14), Reservas Ecológicas (34), Elementos Naturales Destacados (39), Refugios de la Vida Silvestre (92), Paisajes Naturales Protegidos (28) y Áreas Protegidas de Recursos Manejados (19).
Todo ello refleja la gran riqueza paisajística del país y, muchos sitios tienen asociados, en armonía con el entorno, instalaciones hoteleras que complementan la estancia en la mayor de las Antillas.
Entre los sitios premiados con el don de la singularidad se encuentran: el Valle de Viñales, declarado por la Unesco Paisaje Cultural de la Humanidad; también sobresalen las Reservas de la Biosfera en la Sierra del Rosario y Guanahacabibes, en Pinar del Río; la Ciénaga de Zapata, en Matanzas; la zona de Buena Vista, en las provincias de Villa Clara y Sancti Spíritus; Baconao, en Santiago de Cuba, y Cuchillas del Toa, en Guantánamo.
Algunos de estos parajes ya están considerados entre los destinos preferenciales para el turismo de naturaleza.
Todas estas condiciones físicas, visuales y, evidentemente, seductoras, propician que el ecoturismo en Cuba sea una de las maneras más atractivas de conocer la Isla. Y entre las modalidades de esa especialidad que se pueden practicar se destacan: el senderismo, el cicloturismo, los paseos a caballo, el espeleoturismo, la observación,el Canopy, la fotocaza y el buceo.
Ubicado en la occidental provincia cubana de Pinar del Río, el Valle de Viñales es un regalo exclusivo de la naturaleza. Dotado de espectaculares vistas que rinden de gusto a quienes han tenido la oportunidad de admirarlas de cerca, este lugar, desborda en verdes y encantos.
Constituye una de las zonas ecológicas más conocidas a nivel mundial por sus sorprendentes paisajes, rica flora y fauna, y por poseer los mayores sistemas cavernarios de Cuba y las Antillas.
Otro sitio que se debe conocer es la Península de Zapata, zona que resguarda uno de los ecosistemas más significativos de Cuba y la mayor reserva de humedales del Caribe insular. Su panorama es admirable y sirve de hábitat a una flora y fauna excepcionales.
Dentro de la península, está la Ciénaga de Zapata, categorizada como Reserva de la Biosfera en el año 2000 y sitio Ramsar, en el 2001. Esta zona, poco transformada por la intrusión humana, ocupa un lugar preponderante entre los viajeros que buscan asombros a través de la contemplación.
También en la franja central de Cuba, la naturaleza desbordó su poderío. La provincia de Sancti Spíritus acoge en su territorio a varios de estos sitios naturales, entre ellos, el Parque Nacional Caguanes, Banao, Sierra del Escambray y Topes de Collantes y, en la provincia de Villa Clara, se encuentran El Nicho y uno de los mayores embalses artificiales de Cuba: el Hanabanilla.
La zona oriental posee sitios de relevancia natural, entre los que se cuentan dos Reservas de la Biosfera: Cuchillas del Toa y Baconao, y tres Parques Nacionales: Turquino, Desembarco del Granma y Alejandro de Humboldt.
Pero no solo terrestres son los atractivos naturales de la Isla, a estos beneficios se suma la plataforma insular, conformada por un extenso arrecife coralino donde la variedad de colorido y especies marinas seducen a expertos y aficionados del buceo. El mundo subacuático que rodea el archipiélago también ofrece reveladores secretos en cantos, cuevas, canalizos, paredes, túneles y restos de barcos piratas y galeones españoles, que son hoy verdaderos museos sumergidos.
Visto hasta aquí, Cuba tiene sobrados encantos naturales para deleitarse. Desconcertantes, y a veces únicos, suelen ser sus paisajes, su flora y su fauna, dotada de ejemplares que solo pueden ser vistos en zonas protegidas. Cuba es verde toda, de occidente a oriente, un paraíso de maravillas por develar. Para descubrir Cuba vale con observarla y disfrutarla, escuchando su expresión más legítima y elocuente: su naturaleza, plena de encantos.