CubaPLUS Magazine

Parque La Demajagua: Remembranzas e historia

Amanda Bedia, fotos: Santiago Torres Pupo
18 Sep 2023
Parque La Demajagua: Remembranzas e historia

Cerca de las guerreras montañas del oriente cubano, a unos 13 km de la sureña ciudad de Manzanillo se encuentra el Parque Nacional La Demajagua, allegado además a una pequeña comunidad rural del mismo nombre, sitio donde se diera el primer grito de independencia y comenzara la primera campaña libertaria en 1868.

Parque La Demajagua: Remembranzas e historiaAllí, sobre los vestigios del antiguo ingenio azucarero Demajagua, propiedad del patricio iniciador de la guerra emancipadora se levantó un área memorial y un museo que recuerda el día glorioso del 10 de octubre del citado año, cuando el patriota bayamés Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, liberó a sus esclavos y lanzó la Proclama llamando al combate.

La industria allí instalada era próspera cuando Céspedes la abandonó para irse a la manigua redentora - monte intrincado, según los criollos y no estaba en declive, como se propagó por mucho tiempo.

Pero muy pronto fue cañoneada desde el mar por un navío español y destruida, quedando solo restos de alguna maquinaria, donde hubo una comunidad agraria. Algunos patriotas pusieron a salvo, bajo tierra, su histórica campana, la que diera los primeros toques de rebato por la libertad de la Isla antillana.

Hoy convertido en un bello Parque histórico, en un medio natural, allí radica un interesante museo. La Demajagua comparte con el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, el honorable epíteto de Altar de la Patria, aunque por motivos diferentes, pero entrelazados.

Parque La Demajagua: Remembranzas e historiaEn manos de Carlos Manuel desde 1866 el ingenio contaba con una máquina de vapor moderna, una dotación de 53 esclavos, y además reforzaban la fuerza laboral 60 asalariados, pues el ilustrado dueño estaba al tanto de las formas más actualizadas para incrementar los rendimientos.

Sin embargo, el objetivo principal de ese hombre grande y otros patriotas de su entorno era hacer la Revolución para librar a Cuba del yugo de España.

Este Parque histórico Nacional es un sitio hoy apacible, donde corre una brisa limpia y serena, donde todavía laten las memorias vibrantes de su historia. La valiosa campana, es su símbolo más preciado y la saga de su resguardo y participación en otros hechos patrióticos es hermosa.

También, la vieja catalina o suerte de rueda máquina del central, aprisionada entre árboles, la explanada verde que lo rodea, junto a otros objetos del Museo invitan siempre a los cubanos y visitantes a viajar hacia las raíces de la forja de la nación.

Dicen que hasta el sonido de clarinadas y galopar de caballos se escuchan a veces en las madrugadas, si se piensa en esas glorias y se afinan los oídos.

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