¡Peligro! Mario Casas en Cuba…

¡Peligro! Mario Casas en Cuba…

El actor español Mario Casas llegó a La Habana para presentar su más reciente filme, Toro, y se mostró sorprendido de cuánto lo conocen en Cuba... Vamos, gallego, si habrá que emitir una alerta local ante la inminencia de una avalancha de chiquillas en el cine 23 y 12…

Porque el intérprete de filmes como 3 Metros sobre el Cielo o Palmeras en la Nieve tendrá talento, pero su six-pack abdominal vende más entradas que su actuación, al punto que todos se preguntan cuándo Hollywood se lo llevará, como mismo se llevó a Antonio Banderas y Javier Bardem, para convertirlo en el “latin lover” de turno.

Una veterana periodista no se anduvo con rodeos y le espetó un sincero “estás muy bueno”, ante un auditorio de reporteras que esperaban el fin de la conferencia de prensa para hacer lo que vinieron a hacer: tomarse un selfie con el galán, para alardear luego.

De hecho, Casas llegó temprano y la conferencia de prensa comenzó con 10 minutos de retraso porque el personal femenino prácticamente lo arrastró fuera del centro Fresa y Chocolate para tomarse fotos con este actor que confiesa temerle al teatro.

En efecto, a diferencia de la mayoría de sus colegas, Casas carece de una formación académica, le inquietan las tablas y si algún día se atreve con el teatro, tiene que contar con un equipo de dramaturgos de su entera confianza, para que lo guíen.

Junto a Kike Maíllo, director de Toro, Casas habló de sus inicios en la actuación, se definió como un intérprete más bien intuitivo y que se deja llevar por sus emociones, y afirmó que le gusta trabajar con consagrados, porque siempre aprende de los grandes.

Por ejemplo, en la cinta que será exhibida aquí durante la Semana de Cine Español comparte elenco con dos monstruos como José Sacristán y Luis Tosar. En este thriller donde Casas retoma sus papeles de tío “cachas” y malote, encarna al hermano de Tosar, y Sacristán tiene una suerte de relación paternal con ellos.

Aunque afirmó -en broma- que su físico es natural, lo cierto es que llegó al set de Toro luego de tres meses haciendo hierros en el gimnasio, al punto que Maíllo se asustó porque quería algo más estilizado. Algo, tal vez, como lo que mostró en Palmeras en la Nieve, la adaptación cinematográfica que Fernando González Molina hizo de la novela de Luis Gabás, y que ganó dos Goyas el pasado año.

“Estoy orgulloso de representar al cine español, de venir invitado a esta muestra”, dijo Casas, quien espera que sus cintas al menos emocionen al espectador cubano. A su vez, afirmó que sería un placer filmar aquí el tiempo que fuera necesario, si encontraba un guión que lo ameritara.

“Realmente para mí esta muestra es una excusa para venir a ver Cuba, poder pasear, empaparme de este gran sitio. Espero seguir conociendo este hermoso país y claro, estoy feliz de traer el cine español hasta aquí”, agregó el actor, quien anunció su viaje con la consabida referencia al mojito cubano.

Ambas cintas tienen de antemano garantizado lleno total durante su exhibición en la muestra española de La Habana, donde Mario Casas no ha pasado tan desapercibido como quería, o más bien creía que iba a pasar…

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