La salsa de tomate es una de las más conocidas en todas las cocinas del mundo pues es muy utilizada para preparar todo tipo de carnes y, sobre todo, como aderezo a los platos de la cocina italiana.
El tomate es rico en minerales pues contiene calcio, fósforo, potasio y sodio y en vitaminas como la A, B1, B2, y C. Las propiedades medicinales son las siguientes: antiséptico, alcalinízate, depurativo, diurético, digestivo, laxante y desinflamatorio.
Muchas veces se piensa que solo es llevar a puré el tomate natural pero realmente la salsa contiene otros ingredientes que enriquecen su sabor.
A continuación la receta.
Ingredientes:
1 kg de tomates pera maduros u otra variedad pero que sean jugosos.
2 dientes de ajo.
1 cebolla.
1/2 cucharadita de sal.
1/2 cucharadita de azúcar.
Albahaca, orégano u otras hierbas o especias (opcional).
Aceite de oliva.
Preparación:
Cortar en pequeñas porciones los dientes de ajo y la cebolla, después de haberles retirado la cascara. Verter un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y sofreír durante unos minutos.
Lavar muy bien los tomates, cortarlos en cubos y echarlos en una batidora. Batir hasta triturarlos, Después tamizarlos para separar la pulpa de la corteza y las semillas.
Luego se añade a la pulpa de tomate el ajo y la cebolla y el resto de los ingredientes y se vuelve a batir durante algunos minutos.
Cuando todo esté bien mezclado se lleva al fuego bajo en una cazuela durante 45-60 minutos revolviendo de vez en cuando hasta lograr una salsa espesa. Claro si usted desea la preparación más licuada le da menos tiempo de cocción y lista la receta.