Playas de hermosos verdiazules, barreras coralinas, mangles protectores de la línea costera, historias de piratas e incuso un faro construido en 1902, hacen de cayo Jutías un destino privilegiado para los amantes de la naturaleza y el mar en el occidente cubano.
Hasta esa zona llegó un equipo de está revista para conocer sobre los caprichos de la naturaleza en cayo Jutía: sus bondades, desafíos y proyecciones, y para ello entrevistó al director de la sucursal Pinar del Río de la Empresa de Marinas y Náuticas Marlin, Alexander Martínez.
Entre los mayores atractivos del territorio, subrayó, figuran la línea de cuatro kilómetros de playa con aguas cristalinas y arenas finas; la posibilidad de realizar excursiones hacia la barrera coralina y hasta cayo Mégano; el bojeo al cayo y las ofertas de buceo a los siete puntos existentes, aunque esta última no se explota en estos momentos por diversos motivos.
No faltan los servicios de playa que incluyen alquiler de embarcaciones y de medios náuticos como bicicletas y kayaks, además de una gastronomía con mariscos y pescados como platos principales de la casa.
Uno de los paisajes cautivadores de cayo Jutía es la Playa de las estrellas (a unas dos millas náuticas de la instalación), cuyo acceso se realiza en una embarcación, y al llegar, desde la orilla, se pueden observar en el fondo marino las estrellas de mar, caminar junto a ellas, e incluso algunos clientes curiosos las toman en sus mano para luego soltarlas.
Sin temor a equivocarnos, aseguró el directivo, es una de las playas más lindas y más vírgenes del occidente de Cuba, demostrado por el asombro de los múltiples clientes, nacionales e internacionales, que quedan maravillados por estas aguas, porque ver el mar es vida.
Sobre la conservación del medio ambiente, precisó Martínez que están inmersos en una iniciativa intersectorial entre los Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (Citma) y de Turismo, el proyecto Ecovida y la empresa Marlin, los cuales se unieron para abordar el manejo y uso racional de los recursos naturales a partir de las afectaciones ocurridas como consecuencia del cambio climático.
Una opción del territorio es la visita a los ecosistemas de manglares, y la posibilidad de apreciar el mangle colorado y el prieto, a unas cuatro millas desde el punto náutico, en un recorrido que se realiza en lancha. En ocasiones, allí se puede observar algún cocodrilo o delfines.
También se puede emprender un “full day” a la playa El Mégano, excursión muy apreciada por los visitantes, pues se trata de una pequeña isla situada al norte de la barrera coralina, rodeada de aguas color turquesa donde se pueden realizar pescas a fondo y remolque, con ofertas gastronómicas incluidas.
El viaje hasta cayo Jutías es de unos 96 km desde la ciudad de Pinar del Río y de 56 desde el pueblo turístico de Viñales, y se accede por una carretera serpenteada y cuesta arriba, hasta un pedraplén de 14 km desde el municipio de Santa Lucía, pero la travesía hacia ese paradisíaco sitio de cuatro kilómetros cuadrados, vale la pena.