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CENESEX Por el desarrollo de la Educación Sexual

Vivian Collazo Montano
CENESEX Por el desarrollo de la Educación Sexual

Los expertos cubanos en educación sexual libran una sorda batalla en la defensa del principio según el cual la sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano y su pleno desarrollo es esencial para el bienestar individual, interpersonal y hasta social.

La educación sexual en Cuba tuvo sus inicios hace casi 50 años, cuando la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) convocó a especialistas de salud pública para poner en marcha los primeros programas educativos, de planifi cación familiar y salud reproductiva.

También se incluyeron acciones en la comunidad a fi n de eliminar estereotipos y tabúes, así como incrementar la información y orientación sobre salud con un enfoque científi co integral.

09-cenesex-desarrollo-1.jpgLos especialistas citan el caso de la educación de niños y jóvenes sobre salud sexual como una de las cuestiones más debatidas en la actualidad. Porque son muchas las opiniones en cuanto a si debe iniciarse desde edades tempranas, e incluso si en verdad es necesario preparar a este grupo poblacional en esa materia.

Sin embargo, ellos aseguran que una adecuada formación en esos temas puede modifi car el comportamiento de los jóvenes, hacer que retrasen su primera relación íntima o, si ya son sexualmente activos, que sepan utilizar la anticoncepción, y con ello lograr una reducción en las tasas de infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados.

La evolución progresiva de las diversas acciones en este sensible terreno condujo a la creación en 1972 del Grupo Nacional de Trabajo de Educación Sexual (GNTES), con un perfil multidisciplinario e intersectorial.

Este grupo, integrado por profesionales de los Ministerios de Salud Pública, Educación, la FMC y las organizaciones juveniles, tuvo como misión crear e instrumentar la política y el Programa Nacional de Educación Sexual a desarrollar en el país.

Las labores del GNTES se ramifi caron a partir de 1989 con la creación de estructuras similares en provincias y municipios, un momento decisivo a partir del cual esta institución de salud comenzó a llamarse Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

Bajo la dirección de la máster en ciencias Mariela Castro Espín, y con la participación de destacados especialistas, la institución está avalada hoy por años de dedicación al estudio, investigación y educación de la sexualidad, con resultados concretos en favor del crecimiento y desarrollo de hombres y mujeres.

Entre sus principales aciertos están las estrategias instauradas en favor del mejoramiento y equilibrio de la salud sexual y reproductiva a través de diversos programas y servicios de salud: El programa de maternidad y paternidad responsable, los servicios de planifi cación familiar y de prevención de infecciones de transmisión sexual y sida, las consultas de orientación y terapia sexual.

09-cenesex-desarrollo-2.jpgTambién se gestaron y desarrollaron, entre otros, los programas Crecer en la adolescencia y Mi Proyecto de vida, que, concebidos bajo la premisa de disminuir el número de abortos voluntarios en adolescentes, parten del supuesto de que solo una intervención educativa coherente y sistemática puede contribuir a la toma de decisiones conscientes y responsables y a edifi car una imagen segura sobre sí mismo.

De igual manera, el Cenesex tiene a su cargo la promoción de importantes actividades educativas y culturales a favor del respeto a la libre y responsable orientación sexual e identidad de género.

En este terreno, el Centro acumula una experiencia de más de dos décadas de trabajo con personas lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros (LGBT), a partir de sus fundamentos científi co-humanistas. Actualmente, la institu-ción promueve un decreto ley, en proceso de consulta, y modifi caciones al Código de Familia y al Código Penal referidas a la identidad de género y la orientación sexual.

El objetivo es lograr que el Código de Familia vigente recoja, entre otros, los derechos de las lesbianas, gay y bisexuales, según fuentes vinculadas a esa propuesta.

De aprobarse, se reconocería, además, la identidad de las personas transexuales, sin que se requiera obligatoriamente de la cirugía de reasignación genital, dijo a 55 Minutos, el doctor Alberto Roque, especialista en Medicina Interna del Cenesex.

Asimismo, estamos comprometidos con el movi-miento internacional por la despenalización de la población LGBT y la despatologización de la transexualidad, añadió Roque. Por su parte, la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales ha atendido hasta la fecha más de 120 solicitudes y se han realizado casi una decena de cirugías de adecuación genital desde que, en 2008, el Ministerio de Salud Pública aprobara la Resolución 126 que norma este procedimiento.

Las operaciones continúan y debe destacarse que son gratuitas y se realizan mediante la aplicación de los protocolos médicos que toman en cuenta criterios de elegibilidad y aptitud, aseguró el doctor Roque, quien también preside la sección de diversidad sexual de la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (SOCUMES).

El impacto de estos programas ha sido reconocido por autoridades de salud, educación y por los diferentes sectores involucrados.

A juicio de expertos, actualmente se ha llegado a una etapa signifi cativa en la que se enlazan instituciones estatales y representantes de la sociedad civil, incluidos grupos de lesbianas, gays, hombres que tienen sexo con hombres, personas con VIH y promotores de salud, quienes amplían la red de colaboradores del Programa de Educación Sexual.

Sin embargo, investigadores consideran que aún son muchos los desafíos en esta esfera, tales como la implementación de acciones que contribuyan al cambio de subjetividades y conductas en hombres y mujeres, en cada momento de su ciclo vital, en los diferentes contextos sociales y geográficos.

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