La representatividad de los latinos en la industria cinematográfica estadounidense devino temática esencial durante los paneles de la quinta jornada del 41 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana. Para dialogar sobre esta temática tuvo lugar un encuentro con el director general del Sindicato de Actores de Cine y la Federación Americana de Artistas de Radio y Televisión (SAG-AFTRA, por sus siglas en inglés), Duncan Crabtree-Ireland, y el asesor de relaciones internacionales, Jorge Aguirre. Los especialistas explicaron las complejidades para llegar a Hollywood de ese grupo étnico, representativo del 18 por ciento de la población, lo cual significa el 58,9 de las personas que viven en Estados Unidos. Al decir de Crabtree-Ireland existe una minoría de latinos en la pantalla grande y chica del conglomerado y, cuando aparecen, hay una marginalización pues siempre sus papeles están asociados a traficantes y criminales. Según un estudio realizado por el instituto Annenberg, de Los &Aángeles, y la Universidad de California del Sur, de las más de 100 películas taquilleras desde 2007 hasta 2017, solo el tres por ciento cuenta con actores latinos en roles protagónicos y secundarios.
De acuerdo con los datos de la investigación, las mujeres ocuparon el 49 por ciento de los actores y cinco de los 17 roles principales roles fueron dados a la actriz de cine y modelo estadounidense Cameron Díaz. De los artistas más contratados que recibieron papeles descritos como latinos en películas norteamericanas destacaron las también norteamericanas Jennifer López y Jessica Alba y el mexicano Eugenio Derbez.
Sin embargo, dijo Crabtree-Ireland, esa realidad se encuentra en un proceso de cambio ya que en los últimos años ha surgido una especie de despertar en cuanto a quienes deben interpretar roles étnicos, antes hechos por blancos. A juicio de Aguirre, existen proyectos creados por los propios latinos con contenidos muy específicos para esa comunidad y que interesan a ese sector, sin embargo el mayor problema está asociado a la distribución. Miami es uno de los pocos lugares en Estados Unidos donde se consumen esos productos audiovisuales, pero en el resto del mundo lo que se exporta son materiales de alto presupuesto derivados de la industria hollywoodense, precisó.
Como parte del trabajo que realiza SAG-AFTRA para contrarrestar esas realidades, ambos panelistas destacaron la realización de campañas de alcance público, interacción en redes sociales y colaboraciones con sindicatos de artistas de América Latina. Entre las acciones que realizan reconocieron la labor de los miembros de mayor estatus y las demostraciones de talentos para castings con el objetivo de lograr, no solo mayor presencia de latinos, sino de mujeres y personas de la comunidad LGBTIQ+. También se refirieron a la vitalidad del cine frente a la televisión, esta última con mayor diversificación de contenidos y propuestas dirigidas a grupos específicos teniendo en cuenta edades, sexo y grupos étnicos.