Chucho Valdés conquistó el premio Grammy al mejor álbum de Latin Jazz justo el domingo en que moría Al Jarreau, el único artista que ha ganado el gramófono en tres categorías distintas: no era una noche para celebrar, pero el &show must go on", y no hay mejor tributo para los inmortales del jazz, como Jarreau, que seguir jazzeando…
Eso planea hacer, sin dudas, el genial artista cubano, que sumó en el Staples Center angelino su noveno Grammy, seis anglosajones y tres latinos. Esta vez, se alzó con el fonograma Tributo a Irakere, la emblemática formación que hace apenas dos meses confesó que difícilmente volvería a reunirse, por mucho que lo añorara…
Ocurrió en la conferencia de prensa previa al festival Jazz Plaza, en La Habana. Una reportera le preguntó por la posibilidad de reunir a los veteranos de aquel formidable ensemble, y el Chucho lo descartó. &Si por mi fuera, mañana mismo los convocaba y hacíamos un concierto", confesó entonces. A algunos no les interesa, y otros no pueden, como los difuntos Carlos Emilio Morales y Miguel Angá. A esos nadie puede traerlos del Más Allá, pero Chucho sí resucitó ciertas partituras fundacionales.
Sobre dichas letras, el maestro hizo arreglos que grabó finalmente el pasado año junto a los Afro Cuban Messengers en el Festival de Marciac, Francia. El resultado es un disco poderoso, que recuerda los buenos viejos tiempos de Irakere, responsable de éxitos como Bacalao con Pan, Rucu Rucu a Santa Clara o San Francisco. Amén de recordar a todos los músicos que hicieron historia en Irakere, Chucho le dedicó el premio a su esposa y productora Lorena, quien lo acompañó a aceptar el gramófono.
Del resto, lo más destacado fue la cosecha de la británica Adele, quien ganó sus cinco nominaciones, incluidas las tres principales: Album del Año (&25"), Mejor Grabación y Mejor Canción (&Hello"). Otro artista con cinco Grammy fue el fallecido David Bowie, con esa suerte de testamento musical que fue &Blackstar".